Colección Blixen

COLECCIÓN BLIXEN

Un homenaje a la memoria artística de África

La colección Blixen está inspirada en el trabajo y en la vida de la artista Karen Blixen, en cuya casa de Nairobi supo integrar sabiamente elementos de mobiliario, arquitectura y otra piezas decorativas procedentes de Dinamarca e Inglaterra que llegaban a una tierra aún por explorar.

«Todas las piezas de mi colección mantienen el mismo criterio, es decir, poder llegar a realizar una equilibrada interpretación de los muebles de la época, poniendo el énfasis contemporáneo en los distintos formatos y el color, aportando una laca mate negra», explica Marta, cuyos diseños se identifican con este acabado de la madera.

La historia más reciente habla de la llegada de los daneses al continente africano donde adquirieron grandes propiedades que luego vendieron a los ingleses y de aquella época existe un archivo sobre el mueble inglés del siglo XIX del que parte el trabajo de Marta Labrador para crear esta nueva colección.

Pero Marta Labrador da un paso más allá y ha querido poner el foco en una premisa similar a la de Karen Blixen imaginando cómo era el escritorio sobre el que desarrollaba sus relatos, qué disposición tendría la vitrina donde guardaba los libros y cómo sería la silla y la mesa en la que se acomodaba para tomar una taza de café en el porche mientras atardecía. «Me he centrado en la búsqueda de conseguir un archivo psicológico de su manera de trabajar y de vivir, -explica la diseñadora- permitiendo al espectador ubicarse en un espacio virtual, tal como ella proponía en sus relatos, en sus pinturas y en sus diseños florales, consiguiendo que todas esas mezclas se entiendan ahora en un contexto de modernidad y temporalidad».

Cinco piezas de mobiliario atemporales

La colección Blixen está compuesta de cinco piezas -butaca, silla, mesa, vitrina y secreter-, todas diseñadas y fabricadas por ella misma, teniendo en cuenta su perfil como diseñadora e interiorista licenciada en Bellas Artes y la disposición de fábrica propia en Madrid especializada en proyectos de madera.

Cada mueble que crea Marta Labrador se articula en base a un razonamiento para acabar contando una historia. En el caso de los asientos, a finales del siglo XVIII se utilizaban distintos para cada actividad teniendo en cuenta que «el concepto de comodidad comenzó a utilizarse en la época del Rococó, donde se mantenían las formas para adaptarse al cuerpo», explica.

Marta Labrador-Colección Blixen-Butaca

En cuanto a los textiles son todos de algodón. El estampado de rayas de la butaca responde a la idea de diferenciar esta pieza del resto «para magnificar su utilidad». El otro tapizado, de líneas geométricas, utilizado en las sillas, la mesa y la trasera de la vitrina, según la diseñadora, «se inspira en los signos árabes provenientes de África».

La vitrina Blixen se puede utilizar también como librería. Marta Labrador la ha cerrado con cristal «porque magnifica lo que contiene dentro». En cuanto al secreter, claramente recuerda las costumbres inglesas y danesas de la época, y la mesa responde a un uso más versátil como lugar de reunión, además de para comer.

La butaca Blixen responde a un asiento utilizado para escribir, como complemento del escritorio. Por su parte, las dos sillas de la colección se inspiran en la icónica Mackintosh de Renie Charles, diseñada a principios del siglo XX.

Junto con el resto de piezas, comparten la combinación de los colores negro y amarillo porque, según la diseñadora, representan al continente africano. «El amarillo se relaciona directamente con los atardeceres que tanto le gustaban a Karen Blixen. Además, son tonalidades opuestas que resultan fantásticas compañeras en interiorismo», explica Labrador.

Se trata de un homenaje que parte desde la admiración y el paralelismo entre el perfil multidisciplinar de la diseñadora e interiorista, y la personalidad inquieta de la escritora y pintora a quien agasaja con esta última colección de mobiliario.