COLECCIÓN BODEGONES

Los bodegones… Su historia es fascinante porque en cada época han tenido un distinto contexto y con cada artista han recurrido a ellos para expresar y transmitir un lenguaje muy personal.

En la Antigua Grecia con deseos de exaltar la naturaleza simple, personas diminutas protagonizan escenas bíblicas, con el objetivo tal vez de justificar, equilibrar o disculpar el excesivo sensualismo que expresan sus figuras. Rebeldía e innovación como propuso el artista llamado Caravaggio. En el barroco se muestran con un realismo descriptivo insuperable. El bodegón del s. XVIII, es decir, el arte rococó, es el arte humano que se identifica como el arte sensible de la verdadera realidad del arte suntuoso y lleno de vanidad.

Bodegón I

Bodegón III

Bodegón II

Bodegón en un vestíbulo

El arte neoclasicista, el arte romántico y el arte realista también realizaron magníficos bodegones, dejando en ellos un gran interés por la forma libre y la expresión emotiva del artista.

Los artistas como Paul Cézzane con un sentido de la planificación abstracta, Van Gogh con una gran sensibilidad y espiritualidad, Matisse libera aún más el bodegón de forma realista y le imprime su carácter decorativista, el sentido trágico de George Renault y el cubismo de Pablo Picasso en sus bodegones.

Estos artistas se han encargado de dejarnos un legado muy latente y activo. Para la creación de obras pictóricas sobre los bodegones, hemos tenido muy presentes a todos ellos y hemos querido rescatar un momento contemporáneo, como lo sería un bodegón con la mirada de Marta Labrador. Se define como un trabajo carnoso, vibrante y sensible.